Gran porcentaje de la precipitación pluvial del planeta tiene escurrimientos, volúmenes y ciclos irregulares. El calentamiento global y el cambio climático hacen que los periodos de retorno de estos ciclos sean más cortos y severos. Además, una región expuesta al efecto de los sismos y tsunamis enfrenta un reto mayor para prevenir la erosión en las ciudades y puertos.